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Ser codependiente

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Claudia Soriano Segoviano. Psicoterapeuta Gestalt y Psicocorporal.

Facebook: Psicoterapeuta Claudia Soriano Segoviano

Email: [email protected]

 

Ser codependiente

“Ser libre es querer la libertad de los demás”.

Simone de Beauvoir

Se considera que somos codependientes cuando necesitamos de la aprobación, aceptación y reconocimiento de alguien más para poder desarrollar nuestra autoestima e identidad en la que aparentemente nos sentimos felices.

La codependencia no se presenta únicamente en las relaciones de pareja, también se presenta en las relaciones familiares, entre amistades y cualquier otro vínculo de relación socio-afectiva. En ella hay una fuerte sensación de sentir que no podríamos vivir o no sabríamos qué hacer sin esa otra persona.

La realidad es que las relaciones codependientes implican un grado de relación nada saludable, en las que no se tiene individualidad, independencia o autonomía. Por lo general quienes las viven no son conscientes de esto, y suelen justificar su  comportamiento con todo tipo de explicaciones.

En la gran mayoría de los casos, la codependencia va acompañada de celos, posesión, manipulación y en consecuencia de sufrimiento.

Frecuentemente las personas codependientes se colocan en el papel de cuidadores o salvadores, debido a que ese lugar les da un sentido de importancia, y les permite no darse cuenta de sus propias necesidades, asegurando que disfrutan de lo que hacen, mientras ocultan y se niegan a sentir el vacío y la insatisfacción que padecen.

Es muy común pasar demasiado tiempo pensando en otras personas, lo cual surge por la dependencia a éstas y por el miedo y la ansiedad que se genera de poder perderlas.

Quienes permanecen en una relación codependiente, generalmente es debido a que tienen profundamente arraigada la idea de que necesitan de alguien más para sentirse completos. Y quiero resaltar que es muy diferente compartir que necesitar.

Las personas que eligen vivir este tipo de relaciones de manera consciente o inconsciente, salirse de ese vínculo nada saludable de depender es el peor escenario posible, ya que sienten y creen que de no permanecer ahí no existiría la posibilidad de ser felices y sentirse bien.

Hay una característica en las personas que mantienen relaciones de codependencia: la ansiedad, la cual está presente de manera mucho más insistente que cualquier otra emoción, por ello invierten enormes cantidades de tiempo y energía en intentar ayudar y transformar a la otra persona, o bien de adaptarse.

Generalmente quienes son codependientes no han tenido consciencia de los límites que son necesarios para relacionarse desde un lugar saludable, y entonces llegan a aceptar conductas destructivas de rechazo y maltrato, ya sea físico, mental, emocional y de ejercicio del poder, con tal de no perder a esa persona.

Algunas otras características de las personas codependientes son la necesidad de validación y aprobación por salvar y cuidar a los demás, una marcada tendencia al perfeccionismo acompañada del miedo a fracasar, una notoria sensibilidad a la crítica, un no prestar atención a las necesidades personales, una baja autoestima y una fuerte necesidad de controlarse y controlar su entorno.

Las conductas que se derivan de la codependencia generan el fortalecimiento de la sensación de no poder mantenernos sin la presencia de la otra u otras personas, además de estar en constante búsqueda de llenar vacíos internos que no han sido satisfechos debidamente en algún proceso de nuestra vida, sin darnos cuenta de que lo importante es dar y recibir buscando un equilibrio.

Para mantener un bienestar en nuestras relaciones es importante que las alimentemos, cultivemos y de esa manera crezcan, sin embargo también es cierto que para esto no es necesario sacrificarnos, padecerlo ni crear dependencias.

No es fácil darnos cuenta y aceptar que estamos en una relación codependiente; para ello es necesario identificarla, reconocerla, asumirla y hacernos responsables de ella.

Y cuando lo hemos hecho, lo siguiente es empezar a hacernos cargo de nosotros, asumir nuestros miedos, y así poder ir definiendo el camino que queremos caminar de ahora en adelante.

Desapegarnos de ninguna manera quiere decir amar menos, sino liberarnos de las ataduras que inevitablemente crean nuestro miedo al sufrimiento y la pérdida.

Si consideras que necesitas acompañamiento terapéutico para salir de alguna relación de codependencia, mándame un mensaje de whatsapp al 5522558651 para platicar y hacer una cita. Me encantará poder acompañarte en éste proceso.

Claudia Soriano Segoviano

Claudia Soriano Segoviano

Claudia Soriano Segoviano, psicoterapeuta Gestalt y Psicocorporal desde hace 18 años. Coordinó el programa Ser Para Educadores (Proceso educativo para desarrollar y adquirir habilidades y herramientas para el trabajo psicosocial con grupos) en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Ha trabajado con grupos de mujeres violentadas, así como con grupos para la formación de sensibilizadores comunitarios.