¿Por qué la 4T no debe eliminar las becas para la cultura y el arte?

¿Por qué la 4T no debe eliminar las becas para la cultura y el arte?

¿Por qué la 4T no debe eliminar las becas para la cultura y el arte?

 Jerónimo Ortiz y Paola Atziri Paz

Durante su participación en el XI Encuentro del Instituto Hemisférico de Performance y Política (Hemi), Jesusa Rodríguez expresó su rechazo hacia las becas que ofrece el Estado para fomentar y solventar parte de la producción artística nacional. La ahora senadora de Morena señaló que su trayectoria la construyó siempre al margen de las instituciones gubernamentales, asimismo criticó la dependencia de los artistas a las becas del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), becas que son aprovechadas tanto por los artistas más jóvenes (Jóvenes Creadores), como por los ya consagrados (Sistema Nacional de Creadores).

“Lo he dicho siempre y lo voy a seguir diciendo, no estoy de acuerdo con el arte subsidiado (…) Yo creo que las becas del Fonca deberían desaparecer, de entrada, y así lo pienso desde siempre”, señaló Jesusa Rodriguez.

En este sentido, y en sintonía con su postura en la que se tiene que privilegiar a la población que ha vivido durante muchos años en la miseria y pobreza absoluta, la actriz y performancera no sólo sostuvo que es necesario una disminución de los privilegios de los artistas, sino que la austeridad debería alcanzar desde políticos y empresarios, hasta académicos y científicos.

Tras las declaraciones de Jesusa Rodríguez, numerosos artistas se han pronunciado en contra de su declaración de pretender eliminar el arte financiado desde el Estado y abogar porque cuente únicamente con el apoyo de la iniciativa privada. Además, algunos medios han señalado que la propia senadora se ha visto beneficiada a lo largo de su carrera por distintas becas tanto privadas, como gubernamentales.

 

Resulta evidente que las declaraciones de la senadora se inscriben dentro del discurso de austeridad promovido por el presidente de México y por la llamada cuarta transformación. Una postura ética que pretende reivindicar la importancia de que quienes hemos gozado de los “privilegios” con los que los más pobres y marginados no podrían ni siquiera soñar nos “apretemos el cinturón” un poquito, y así apoyar los programas de asistencia social promovidos por el gobierno.

Pero, ¿ una beca para la creación artística subsidiada por el gobierno es un privilegio cuando el arte excede en muchos casos la lógica de este sistema económico?

De la austeridad a la privatización

Sin embargo, más allá de la supuesta austeridad, el principal motor que ha sostenido al presidente con los altísimos índices de aprobación que mantiene, es la lucha contra la corrupción. Una empresa que va desde combatir el robo de combustibles, hasta la reestructuración de los flujos presupuestarios en las instituciones de salud pública. Esta lucha contra la corrupción y en favor de la eficacia presupuestal es un proyecto con el que es difícil disentir y que probablemente constituya el principal problema que el país ha arrastrado durante décadas.

Entonces, ¿hay diferencia entre la austeridad republicana y el combate contra la corrupción? Creemos que sí y que es precisamente por eso que tantos artistas están en desacuerdo con la senadora Rodríguez. Porque ¿quién decide que el fomento a la creación artística es uno de los primeros bienes culturales de los cuales se tenga que prescindir?

Los gobiernos denominados de izquierda históricamente han fomentado la cultura y el arte, a diferencia de gobiernos de derecha que han quemado libros, cerrado escuelas, prohibido música, teatro, danza y otras manifestaciones culturales. Es por eso que la reducción en los recursos destinados al arte no parecerían propios de la 4T.

Varios artistas, tanto jóvenes como de larga trayectoria, han manifestado su apoyo para revisar y transparentar los criterios con los que se otorgan los estímulos. Este tipo de propuestas pueden entenderse como una extensión del combate contra la corrupción, corrupción que no está exenta de las esferas culturales.

Por eso hay que entender la diferencia entre la austeridad y el combate a la corrupción, porque desaparecer las becas argumentando que el arte debe de ser abandonado a la gracia de la iniciativa privada es ceder al arte y la cultura de un país entero a la dictadura de los mercados y los grandes capitales.

Así, los artistas y sus creaciones entrarían sólo en la lógica del mercado, es decir, no tendría ninguna otra función que generar ganancias. Ahora, preguntamos ¿están de acuerdo que se privatice la educación? ¿la salud? y entonces ¿por qué dudar del arte?

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