Crisis de derechos humanos en Veracruz

Crisis de derechos humanos en Veracruz

Alejandro Saldaña Rosas

Académico. Director de Desarrollo Económico del H. Ayuntamiento de Xalapa, Ver.

Twitter: @alesal3 / Facebook: Alejandro Saldaña

 

Crisis de derechos humanos en Veracruz

Ahí donde hay dolor, hoy se fortalece la esperanza de la verdad; ahí donde quiere habitar la tristeza para siempre, hoy nace una nueva luz por quienes físicamente no están; no estemos sólo tristes por su desaparición, no olvidemos que el cobijo de su amor los hace presentes. También abriguemos la esperanza, porque los vamos a buscar hasta encontrarlos.

Cuitláhuac García Jiménez

El primer acto de gobierno de Cuitláhuac García Jiménez fue emitir la declaratoria del programa emergente por crisis de violaciones de derechos humanos en materia de desaparición de personas en Veracruz. El gobernador inicia su mandato con un enorme compromiso hacia los colectivos de familiares de desaparecidos y desparecidas en Veracruz, y con la sociedad en general, puesto que por vez primera en el país un gobierno admite la responsabilidad del Estado en la crisis de derechos humanos por las personas desaparecidas. Esta declaratoria coloca a Veracruz en la punta de lanza en el proceso de construcción de la paz y marca el rumbo que deberá seguirse en todo el país puesto que las desapariciones han ocurrido en todo el territorio, si bien en estados como Tamaulipas, Guerrero, Sinaloa, Michoacán, estado de México y Coahuila la crisis es similar a la veracruzana.

La declaratoria ha sido ratificada y apoyada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador en su primera visita como jefe del ejecutivo a una entidad. En Xalapa, capital de Veracruz, AMLO dijo claramente que apoyará la declaratoria pronunciada el 1° de diciembre. Así, se abre una ventana de esperanza para los miles de familias veracruzanas que tienen uno o más desparecidos.

En Veracruz oficialmente se reconocen 5 mil personas desaparecidas, sin embargo, los colectivos de familiares afirman que son más de 20 mil; el miedo debido a las amenazas (directas e indirectas) hace que muchas familias no denuncien la desaparición de sus seres queridos. En no pocas ocasiones esas amenazas provienen de ministerios públicos, de policías, de funcionarios municipales, de jueces, de miembros de las fuerzas armadas, lo que evidencia que la delincuencia organizada está enquistada en las mismas instituciones de los tres ámbitos de gobierno. Encontrar a más de 20 mil personas desaparecidas a lo largo del territorio veracruzano será una labor muy ardua que llevará muchos años, sin embargo, es ineludible para llevar justicia a las familias y abonar a la paz en el estado.

Estamos, sin lugar a dudas, ante una crisis muy profunda en materia de derechos humanos, de ahí la enorme relevancia de la declaratoria de Cuitláhuac, como cariñosamente se le nombra al gobernador de Veracruz. La declaratoria es mucho más que un pronunciamiento político: es un compromiso de trabajo que requiere muchos recursos, de allí que se buscarán fondos internacionales y federales. La tarea es compleja y necesariamente se deberá contar con el apoyo de organismos como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Cruz Roja Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Sin los recursos suficientes para buscar a los desaparecidos, para desenterrar todos los cuerpos de las fosas identificadas (más de 600), para ubicar nuevas fosas, para analizar la situación en los panteones municipales, para hacer los estudios forenses a los miles de restos humanos encontrados (más de 50 mil), entre otras acciones irrenunciables, la declaratoria quedaría en un mero documento sin trascendencia ni funcionalidad. Los y las diputadas federales deben ser sensibles al tema y facilitar el acceso a los recursos que exige la enorme tarea de encontrar a los miles de desaparecidos en Veracruz.

Una de las acciones más importantes y necesarias es procesar los miles de restos humanos hallados en las fosas clandestinas de todo el estado, y por supuesto, continuar en la búsqueda de fosas que aún no han sido identificadas; para tal efecto, el gobernador Cuitláhuac García anunció la creación de un centro o instituto forense, asimismo, hizo una modificación en la estructura de la Secretaría de Gobierno al transformar la Dirección de Desarrollo Político en Dirección de Cultura de Paz y Derechos Humanos, instancia que será la responsable de la ejecución de las acciones derivadas de la declaratoria. Con estas iniciativas, Cuitláhuac García Jiménez asume el compromiso establecido con los colectivos de familiares de desaparecidos durante la campaña electoral.

La declaratoria emitida como primer acto de gobierno tiene enorme relevancia no sólo por hacer visible un problema que los gobiernos anteriores prefirieron ocultar o cuando menos minimizar, sino también porque marca el rumbo de las prioridades de Cuitláhuac García. Al mismo tiempo, la declaratoria tiene gran significado en términos de la cuarta transformación del país anunciada por el Presidente López Obrador; si en la Independencia la lucha contra la esclavitud fue central, si en la Reforma la lucha por la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos fue una reivindicación clave, si en la Revolución la lucha contra las haciendas y el peonaje por endeudamiento fue nodal, en la cuarta transformación la lucha por encontrar a las decenas de miles de desaparecidos deber ser uno de los ejes de acción más importantes. Si los familiares de los desaparecidos no tienen justicia, es imposible la paz en México.

El gobernador Cuitláhuac García Jiménez ha demostrado sensibilidad hacia los colectivos de familiares de desaparecidos, esa empatía se ha traducido en acciones concretas. Esto lo coloca desde el primer minuto de su mandato como un estadista de muy alta estatura, a una distancia infinita de sus tres predecesores en el cargo: Yunes, Duarte y Herrera. Con estas palabras García Jiménez aludió a sus predecesores: “El estado fallido quiso esconder, en sus rincones burocráticos de supuesta justicia, retardada y torpe, con irresponsables por decir lo menos, acontecimientos que lastimaban a miles de familias que dejaron de tener noticias de sus seres queridos no porque se ausentaran, sino porque fueron desaparecidos”. Cuitláhuac inicia con el pie derecho un gobierno de izquierda en Veracruz.

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