Dándole lugar a las emociones

Dándole lugar a las emociones

Claudia Soriano Segoviano. Psicoterapeuta Gestalt y Psicocorporal.

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Dándole lugar a las emociones

“Reencontrarse con las emociones y aprender a abrazarlas es algo curativo”.

Fritz Perls

Todos los días las personas vivimos una serie de experiencias y situaciones que afectan y repercuten en nuestras emociones.

Las emociones son el conjunto de reacciones orgánicas, que involucran pensamientos y cambios fisiológicos. La palabra emoción deriva del latín emotio, que significa “aquello que te mueve hacia”.

Dependiendo de las experiencias y situaciones que vivimos, iremos asociando ciertas emociones con determinados pensamientos y sentimientos. De igual manera, nuestros pensamientos tienen el poder de influir y condicionar nuestras emociones y sentimientos.

Las emociones son una valiosa fuente de información para saber lo que nos pasa, para conocernos y entendernos, y de esta manera tener la posibilidad de modificar nuestras reacciones y comportamientos ante lo que sucede en nuestra vida. Invariablemente las emociones están conectadas con todo aquello que nos importa y nos resulta significativo.

Es importante mencionar que todas las emociones son válidas y que no existen emociones buenas o malas; éstas simplemente son, y verlas desde este enfoque nos permite ir aceptándolas, quitándoles el peso del juicio y el estigma.

Las emociones básicas en todos los seres humanos son el miedo, la alegría, la tristeza, el enojo y el amor, y desde la infancia tienen una enorme influencia en nuestro desarrollo psicológico, por ello la importancia de reconocerlas, asumirlas, expresarlas y de esta manera poder liberarlas.

Muchas veces las emociones nos asustan, debido a que nos enfrentan a una realidad que tal vez no quisiéramos ver. Entonces decidimos de manera consciente o inconsciente ocultarlas y reprimirlas, ignorando que al hacerlo no logramos que desaparezcan, si no que éstas buscarán la forma de emerger de una u otra manera, y muy probablemente con una fuerza mayor debido al tiempo que llevamos resistiéndonos a reconocerlas y darles su lugar.

Muchas personas consideran que expresar sus emociones es un signo de debilidad cuando en realidad es todo lo contrario. Hay veces que se requiere de valor para nombrar aquello que sentimos, y en ese hecho radica nuestra verdadera fortaleza.

¿Por qué resulta tan importante conocer, comprender y aceptar nuestras emociones?, pues por la enorme influencia que tienen en nuestro comportamiento y en nuestra forma de percibir el mundo.

Identificarlas puede resultarnos difícil debido a la desconexión que tenemos con ellas y con nosotros mismos. En incontables ocasiones en mi práctica profesional, al preguntar a la persona cómo se siente en relación a determinada situación, observo la gran dificultad que se tiene para poder identificar eso qué se siente.

Y es entonces cuando lo que ayuda es prestar atención al cuerpo y a los pensamientos.

Detenernos un momento, respirar, poner atención en nuestras sensaciones y en los pensamientos que vayan surgiendo en torno a eso que estamos sintiendo, son las principales claves para identificar nuestras emociones y asumirlas, haciéndonos conscientes de cómo se manifiestan en nosotros.

Reprimir, ocultar y disfrazar nuestras emociones nos inhabilita para vivir con mayor libertad y conocimiento de quiénes somos.

Valida todas tus emociones, permítete sentirlas sin resistirte. De esta manera irás aprendiendo a identificarlas y a aceptarlas como partes de ti que te están “hablando” y necesitan ser escuchadas y reconocidas.

Cuando les damos su lugar, las emociones cumplirán su cometido y pasarán dando lugar a otras en este constante flujo que es la vida.

Si deseas tomar terapia, puedes mandarme un mensaje de whatsapp al 5522558651 para hacer una cita.

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