La cuadratura de la economía circular (Margensur)

La cuadratura de la economía circular (Margensur)

Alejandro Saldaña Rosas

Académico. Director de Desarrollo Económico del H. Ayuntamiento de Xalapa, Ver.

Twitter: @alesal3 / Facebook: Alejandro Saldaña

 

La cuadratura de la economía circular

En días pasados la ciudad de Xalapa atravesó por lo que bien podemos definir como una crisis de la basura: durante más o menos una semana el servicio de recolección de desechos quedó obturado al no poder descargar los camiones en el relleno sanitario que sirvió para tal fin durante muchos años; el 1º de octubre el relleno sanitario de Tronconal fue clausurado por las autoridades ambientales del gobierno del estado, lo que representó un problema para Xalapa al no tener una alternativa viable a la mano. A la acción de clausura del gobierno de Miguel Ángel Yunes se suma la inacción del gobierno municipal de Hipólito Rodríguez (gobierno del que formo parte) por no tener una opción disponible para depositar los desechos de la ciudad. Ni modo: es imprescindible asumir responsabilidades y asumir que no estábamos preparados para afrontar una crisis de la que somos corresponsables.

Si la crisis no desbordó fue principalmente porque la ciudadanía –en su mayoría- guardó sus desechos en casa por lo que las montoneras de basura en las calles fueron evidentes y alarmantes, pero menores si tomamos en cuenta el tamaño de la ciudad y su producción de desechos: alrededor de 400 toneladas al día. Restaurantes, comercios, hoteles y empresas de todo tipo fueron solidarias con la ciudad y además de que muchos ya separan sus desechos, evitaron sacarlos a las calles, lo que ayudó a contener la magnitud del problema. La lección de ciudadanía que acabamos de vivir en Xalapa es ejemplar y demostró que el gobierno municipal cuenta con la confianza de la gente.

El problema aún no está resuelto por completo pero la crisis ha sido sorteada momentáneamente y si una lección ha quedado bien en claro es que un importante sector de la ciudadanía de Xalapa está preparada para transitar a otro modelo de gestión de desechos sólidos; la tarea que sigue es alcanzar al total de la población mediante campañas de educación y capacitación en separación de desechos sólidos, composteo y fundamentalmente en la reducción de residuos en hogares, escuelas, oficinas, etc.

La basura es un problema precisamente porque se genera basura, en la medida en que se logre transitar hacia una gestión adecuada de los desechos sólidos el problema se erradicará casi en su totalidad; la fórmula es bien sabida: por una parte separación de desechos orgánicos para procesar éstos en composta, por la otra los desechos inorgánicos (papel, vidrio, plástico, etc.) para reutilizarlos o reciclarlos. Fórmula muy sencilla que se complica básicamente por los intereses de grupos que lucran con la basura aprovechándose de los trabajadores pobres encargados de la pepena. Con la separación de los desechos sólidos se les acaba el negocio, pero la ciudad en su conjunto sale ganando, los trabajadores mejoran y dignifican su actividad y el impacto al medio ambiente es infinitamente menor.

Con este panorama a manera escorzo es necesario analizar las limitaciones y posibilidades de que en Xalapa (y en la región e incluso en el país) transitemos a una economía circular. Ese es el proyecto de largo aliento de la actual administración municipal xalapeña.

La economía circular es un concepto que apunta a comprender las estrategias para cerrar los ciclos abiertos por la producción de bienes y servicios sin impactar al medio ambiente: se trata de pensar y realizar un bucle de producción y consumo que se retroalimenta a sí mismo. En otras palabras, la economía circular operaría en la lógica de un sistema vivo no lineal en el que los residuos de la producción de bienes y servicios se reinsertan nuevamente en la cadena de producción. Si en el modelo actual los bienes producidos se convierten en residuos inútiles (y por ende desechables) una vez que su vida útil concluye, en el modelo de la economía circular los residuos se convierten en insumos de un nuevo ciclo productivo. Parece simple la ecuación, pero es muy complicada de realizarla.

El problema de fondo no sólo es económico, técnico o administrativo, también es político y sobre todo estructural. Mientras el capitalismo se mantenga en la lógica de usar-tirar es imposible transitar a una economía circular en pleno. Y resulta que la lógica del capitalismo es precisamente esa: usar-tirar porque allí radica la posibilidad de su reproducción. En esta tesitura, parecería imposible

construir una economía circular puesto que el bucle insumo-producto-producto reciclado-insumo… etc. sería un obstáculo a la reproducción misma del sistema. Salvo que el propio sistema ha generado su propia capacidad de autoproducirse a través de la innovación, entre otros mecanismos.

Paradójicamente la innovación está en el fondo de la lógica usar-tirar pero al mismo tiempo en la de la economía circular. Sin innovación es imposible pensar, por ejemplo, en usar los desechos urbanos para fabricar bloques para la construcción de casas y edificios, o unicel para tapar baches en las calles, o las llantas viejas de los coches para hacer impermeabilizante, entre otros ejemplos.

La basura no es negocio para nadie. La separación de desechos es un gran negocio para muchos puesto que la reinserción en la economía del papel, cartón, PET, aluminio, cobre, vidrio y muchos otros materiales es fuente de ingentes utilidades para muchas firmas que generan miles de fuentes de empleo. La cuadratura de la economía circular estriba en tomar las decisiones políticas pertinentes a fin de transitar hacia ese modelo.

Related posts

1 Comment

  1. Salvador Jiménez Villalobos

    lo que agrava el problema de la basura –y la subsecuente degradación o deterioro del medio ambiente y exterminio de la biodiversidad– es la obsolescencia o caducidad programada, vigente en gran parte de las corporaciones capitalistas más importantes del mundo desde hace décadas, solo que ultimamente la caducidad programada se ha reducido considerablemente, desde luego debido a que ha aumentado la codicia capitalista, creciendo enormemente la cantidad de basura generada en todo el mundo; por supuesto el hiper crecimiento poblacional ha agravado el problema.
    De modo que la caducidad programada es una suerte de terrorismo en contra de la Naturaleza por parte de esos capitalistas ecológicamente irresponsables, convirtiéndolos en una especie de mafia del dinero, es decir, al poner el dinero por encima del medio ambiente (agua, aire y suelo), de la biodiversidad y de la gente.

    Contestar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *