Sin ganas de vivir

Sin ganas de vivir


Claudia Soriano Segoviano. Psicoterapeuta Gestalt y psicocorporal.

Facebook: Psicoterapeuta Claudia Soriano Segoviano

Email: [email protected]

 

 

Sin ganas de vivir 

 

 

Aprende a vivir y sabrás morir bien 

Confucio 

 

Pasa… claro que pasa… hay momentos y etapas de nuestra vida en la que las ganas e ilusión de vivir desaparecen, y nos descubrimos en un lugar oscuro, sombrío, lúgubre, en el que nada ni nadie logra hacernos querer seguir viviendo. La verdad es que sólo quienes han estado ahí logran comprenderlo en toda su magnitud. 

Podemos perder las ganas de vivir por múltiples factores, y esto puede ser repentino o progresivo. Repentino es por ejemplo cuando sufrimos una pérdida importante, como la muerte de un ser querido, o el fin de una relación muy significativa. Progresivo es cuando sin darnos cuenta nuestra vida cotidiana se va volviendo rutinaria, y sin apenas darnos cuenta nos vamos llenando de tristeza, nos enfermamos, nos sentimos desmotivados de todo y además nos vamos desconectando paulatinamente de las personas significativas y de las cosas que disfrutábamos hacer.  

La realidad es que no muy pocas personas que se encuentran sumergidas en una situación de mucha carga emocional piensan en la muerte como una salida, y es importante mencionar que entre pensar en dejar de vivir como una solución, a llevar a cabo la acción de atentar contra la vida, hay una gran diferencia 

En la mayoría de los casos, la idea de quitarse la vida aparece en las personas que padecen estados depresivos graves y también en quienes han sido diagnosticados con enfermedades que requieren tratamiento psiquiátrico. Sin embargo esta condición también puede aparecer cuando nos dan noticias muy fuertes, como enterarnos que padecemos alguna enfermedad incurable o muy dolorosa, ante la pérdida de un afecto importante, y posiblemente podríamos incluir el estar en situaciones que conllevan una fuerte sobrecarga de tensión.  

En estos trances podemos estar fantaseando o jugando (si se me permiten estas palabras), con el pensamiento de “sería mejor morir”, es una idea que nos abre la posibilidad de salir de donde estamos, de un escape, sin saber sin embargo que eso nos garantiza ir a un mejor lugar. 

Considero que la idea de querer escapar surge cuando ya no queremos estar en esa  situación, lugar o estado de ánimo en el que nos encontramos; sin embargo es vital tener claro el lugar y estado emocional en el que anhelamos estar, y por supuesto saber y confiar en que esto podemos hacerlo sin atentar contra nuestra vida, que podemos hacerlo dando los pasos necesarios que nos ayudarán a salir de donde estamos para caminar hacia donde queremos estar. 

Personalmente considero que vamos perdiendo el deseo y la ilusión de vivir cuando nos perdemos de nosotros mismos y nos vamos alejando de lo que nos apasiona, de lo que disfrutamos hacer, de lo que nos da felicidad y de lo que nos hace sentir plenos. 

 A pesar de que muchas personas que pierden las ganas de vivir no llegan a quitarse la vida, el simple hecho de reconocerlo y manifestarlo son formas de pedir ayuda, atención y afecto, además de que nunca hay que restarle importancia a estas intenciones, pues con algún detonante especial podrían concretarse.  

 El deseo de dejar de vivir nunca debe ser tomado a la ligera. Es muy importante siempre tomar en serio cualquier indicio al respecto y solicitar ayuda. 

 Ninguna persona pierde las ganas de vivir así como así. Son muchos los factores que intervienen para que en determinado momento, no se encuentren la fuerza y las ganas de seguir viviendo.  

 Recuperar el deseo de vivir puede no resultar sencillo, sin embargo es posible, y entre mis recomendaciones para esto están el preguntarte qué cosas que disfrutabas has dejado de hacer y porqué, qué tanto excusas como no tengo el tiempo, la energía o el dinero te están alejando de esas cosas que le daban sentido a tu vida, por qué te has alejado de situaciones y personas que te hacían sentir bien… y además darte cuenta de las cosas que vives de manera cotidiana que solamente te generan preocupación, malestar y angustia. 

 Sin importar cuál o cuáles sean los motivos que te han llevado a este estado, mi recomendación es que busques apoyo y acompañamiento para salir de él. Si crees que necesitas acompañamiento terapéutico para esto, por favor mándame un mensaje de whatsapp al 5522558651 para platicar y hacer una cita

Related posts

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *